Les dejo mi nueva historia:
Spoiler: El Duende en el Pozo
-Aaaaaahhhhhhhhh, ¡que buen dÃa el de hoy!, hay un hermoso Sol y nada impedirá que disfrute de él. Luego de peinarse, por un buen desayuno: leche tibia y unas Oreo.
Bien, veamos que tengo planeado para hoy, caminar, caminar y caminar, mmmm no está mal para empezar.
Tobias pensó que ese serÃa un dÃa de lo mas normal, ir a la calle, buscarse alguna actividad o visitar un hermoso paisaje y tal vez oir algo interesante. Solamente en esto último tendrÃa un “buen” resultado.
Se dirigió a ver a su buen amigo Otto, quien siempre le traÃa unas buenas nuevas.Tocó la puerta y lo atendió la hermana.
-¿Qué tal Tobias?.
-Hola Carla, ¿se encuentra Otto?.
-Claro, está en su habitación estudiando para su examen de fÃsica, no creo que pueda salir hoy a “pasear” pero si te podrá atender un rato.
-Ah, que “pena”, bueno ni modo, iré a ver que me cuenta.
Tobias entró al cuarto de Otto lleno de exaltación a ver que su amigo si estaba estudiando, y duro, cosa muy anormal en él.
-¡Dios mio!, Otto ¿qué te pasó?.
-Hola mi buen Tobias, aquà estoy, estudiando para mi examen del próximo Miércoles.
-Es una broma, ¿verdad?.
-¿Acaso parece que estoy estudiando de broma?.
-Pues no, pero siempre que que se acerca un examen te la pasas escuchando música o en la computadora hasta tarde, estudias un poco el último dÃa y listo.*
*Este es el tÃpico “Método del Secundario”.
-Es cierto, antes hacÃa eso, ¡pero ahora ya no!.
-¿Y porqué camarada?.
-Por mi deber Ãntegro.
-¿Qué?.
-Asà es, porque si no hago esto y otras cosas mas, desgracias nos sucederán a Carla y a mi.
-Bueno, reprobar un examen no es tan malo.
-No es eso, es por el duende.
-¿El duende?.
-Si, déjame explicártelo con la historia de lo que me pasó la semana pasada…
Tobias se puso cómodo y con ojos de “sapo” miró fijamente a Otto que giró su silla hacia la dirección donde él se encontraba con el fin de contar una “Historia de Campamento”…
“Todo empezó el Martes pasado. Me disponÃa a ir al centro de patinaje para estrenar mi nueva patineta y luego irÃa a los arcades a jugar al Tekken 3. Justo antes de subirme a la
patineta escuché una conversación entre dos chicos:
-Es asà Ramiro, en ese lugar hay un monstruo.
-Ya deja de alucinar Joaquin, ¿cómo va a existir un monstruo, y menos en un lugar as�.
-Es en serio, el otro dÃa lo vi salir del pozo, media unos 90 centÃmetros, tenÃa unas orejas punteagudas y una nariz larga, era verde como el pasto y poseÃa una sonrisa malévola.
-¿QuerrÃas dejar la Marihuana por favor?.
-¡Que es verdad!.
-Si si, tienes razón, mejor vamos a patinar.
Mientras los veÃa alejarse hacia la pista no pude evitar pensar en ese famoso monstruo, de hecho fue tanta mi curiosidad que ni patiné.
Me fui derechito para casa y me puse a investigar sobre monstruos con esa caracterÃstica y di con los famosos Duendes. Esas criaturas relacionadas con la naturaleza, de caracter
variable y poderes de hehcicerÃa (algunos).
El chico mencionó un pozo asà que el único lugar donde pudo ser fue en el Parque Benavidez, que posee el viejo pozo del pueblo. Quizá debà pensármelo dos veces antes de ir a
las corridas, pero como mi curiosidad me “Mató Como a un Gato” no vacilé en ir esa misma noche.
El parque era bastante tétrico de noche, solo se oÃa a los grillos cantar, el aire estaba muy seco, cada rincón tenÃa un aspecto demonÃaco, sin contar con los posbiles “Locos de la Noche”.
En fin, llegué al pozo y no vi nada extraño, era como cualquier pozo: sucio, viejo, feo, nada mas que agregar. Me animé a gritar “Hola” y no pasó nada, aunque estuve a la defensiva
por dos minutos, todo estuvo muy tranquilo. Me senté y esperé un rato, igual, asà que disponÃa a irme creyendo que todo lo que dijo ese chico fueron efectos creados por su
imaginación, cuando de pronto una escuché una voz que me dijo:
-Joven llega donde hogar, claras explicaciones debe dar.
.¿Quién está ah�. ¡Conteste!.
-Presuntuoso y agresivo, no ser signo de amigo.
-¿Eres el monstruo?. ¿De verdad eres tú?.
- Dudosa la mente y ansiedad latente.
-Seas quien seas, si vas a seguir bromeando con eso mejor me voy. ¡Adiós!.
Me giré y caminé tres pasos, pero de pronto…
Paf, salió de la nada un enorme, ¡duende!.
No lo podÃa creer, pero era verdad, un duende como el de los cuentos estaba frente a mi. Era verde pasto, con dos orejas largas y punteagudas, una nariz de aguja, mirada siniestra
y una posición de piernas dobladas con ambas manos juntas todo el tiempo, como si planeara algo perverso.
-Joven estadÃa, emoción intensa, deseo grande, Gnaroc piensa.
-¿Gnaroc?, ¿ese es su nombre?.
-Joven acierta, Gnaroc atina, duda rondea, ¿habrá propina?.
-No se de que habla, mire haré de cuenta que no vi nada, me voy.
Quise irme en al otra dirección pero el duende velozmente saltó adelante mio rápido como conejo, no me dió nisiquiera tiempo de asustarme.
-Mire Sr. Gnaroc, si no me deja ir, usaré medidas drásticas.
El duende no cambió de emoción, continuaba mirándome con esos ojos de pretensión, sospeché que querÃa sacarme algo. Sin dudarlo retiré de mi bolsillo un Trébol de Cuatro
Hojas, según tenÃa entendido eso auyentaba a los duendes.
-¡Atrás, atrás que tengo un trebol y pienso usarlo!. Dije amenazante mientras agitaba la mano con el trebol.
-Faboide poderoso, color vivo, pero Gnaroc abandono, defensa en olvido.
El duende tomó el trebol y se lo comió. Luego sonriendo me propuso algo:
-Gnaroc confiable y seguro, joven rentable sacar atributo.
-¿Eh?.
-Joven rendir tributo, Gnaroc conseder deseo.
-No lo sé, no creo uqe necesite un deseo.
-Gnaroc ve en joven anhelos y metas, Gnaroc promete sin tretas.
Lo mas seguro es que cualquiera rechaze la propuesta, pero el duende poseÃa un “poder” oculto que abria mi interés, luego deverlo a los ojos dije:
-¿Cuál es el trato?.
-Joven pagar, objeto valioso, Gnaroc promete deseo de joven realidad.
-¿Qué clase de objeto?.
-Brillante, pequeño, estimulante, certero.
-¿Como este cromo?.
Le dà un cromo que tenÃa guardado desde hace tiempo, para mi no valÃa tanto, pero se mostró muy interesado. Lo tómo como si fuera el pago de un trabajador y dijo:
-Objeto perfecto, Gnaroc saber lo que joven desear: buenos estudios para que padres otorgar horas de diversión.
-Si, si eso es lo que quiero, ¡amo vaguear!.
-Gnaroc convoca hechizo Nº 36: Kruzalia.
El duende comenzó a recitar unas palabras bastantes extrañas mientras realizaba unos pasos de baile algo excéntricos, el cielo se nubló y asombrado me quedé boquiabierto.
-Kru ga fino, zhor ty unil, tuf ju lero, junr wy onil. Esas oraciones las repitió cuatro veces mas.
-Hechizo completo, joven con deseo.
-¿En serio?, ¡que bien!.
-Pero hay reglas, joven cumplir, si no procederlas, ambición sufrir.
-¿Cuáles reglas?.
-1: Joven pasar cada dÃa en pozo, encender antorcha y esparcir alrededor sal fina, 2: joven no compartir evento excepto con dos personas muy cercanas y mas importante:
si joven realizar actividades placenteras antes de tiempo, deseo anulado y recargado con negatividad extendida.
-¿Osea que hasta que no pasen los exámenes no puedo divertirme?.
-Acierto, si joven incumplir normas, esforzarse el doble, no hacerlo, perdición.
-Entiendo lo del secreto y lo del ritual, ¿pero porqué lo tecero?.
-Esfuerzo traer recompensa, Gnaroc simplificar por objeto.
-Entiendo.
El duende desapareció y volvà a casa sereno y pensativo”.
Me quedé en cero cuando Otto acabó su relato.
-¿Y que pasó luego?. Pregunté
-Se lo conté a Carla y solo se rió como una loca. Cada dÃa tuve que hacer el ritual.
-Pero si estás estudiando significa que…
-Si, incumplà la regla 3. Por lo tanto si no me esfuerzo el doble, desgracias le ocurrirán a mi hermana y a mi.
-Todo esto es muy impresionante, pero ocmo sabes yo soy fanático de lo sobrenatural, ¿cómo se que no te lo inventaste todo solo para jugarme una broma?.
-SabÃa que dirÃas eso, mira…
Otto extendió su mano y en u palma se hallaba una extraña marca con forma de duende.
-Cuando el momento llegue, esa marca se extenderá por todo mi cuerpo y me consumirá, Carla también tiene una en su torax.
-Debe ser que te la pintaste, ¿no?.
-Jaja, si que eres persistente, mira…
Otto sacó un poco de agua mineral y un jabón de glicerina, colocó un tazón en la mesa, lo llenó de agua y empesó a lavarse la mano con el jabón. Pasados unos tres minutos, la
marca seguÃa impecable. Yo me acerqué y noté que no parecÃa hecha de tinta, pintura o alguna sustancia dificil de remover.
-¿Lo ves?, es cierto.
-Entiendo, creo que es mejor dejar de insistir.
Luego de eso solo le dà unas palmadas en el hombro deseándole suerte y me fuÃ.
Como dijo Otto, soy amante de lo sobrenatural y me gustan los retos. Se que los duendes son engañosos y éste debÃa saber bien que Otto es tan irresponsable que no cumplirÃa
su promesa. Lo mas probable sea que lo quiera convertir en su esclavo o algo peor.
¿Acaso podrÃa yo pensar en una forma de confrontar a ese duende y vencerlo en su propio juego?.
No soy de ir a las bibliotecas, pero como era un caso especial no dudé, debÃa salvar a mi amigo y a su hermana. Después de varias horas de lectura, di con datos interesantes:
-Los duendes son seres de las mitologÃas celta y nórdica, se les atribuyen unas orejas largas y punteagudas, algunos poseen un alrgo cabello y garras bien afiladas. Son seres
que, junto con los elfos, trols y hadas, se encargan de preservar la naturaleza. Algunos hacen práctica de…
-Ssssssshhhhhhhhhhhhh, sin hacer ruido, que es una biblioteca.
-Perdón señora bibliotecaria.
Me puse a leer en voz baja y proseguÃ.
-Algunos hacen prática de la brujerÃa, con capacidad de transformarse en cualquier forma y también preparan pociones mágicas. Sus debilidades son los tréboles de cuatro hojas
(vaya esto Otto lo sabÃa, pero no le hizo, según el duende es poqrque fue exiliado del bosque y sol oen el bosque tiene poderes), y mas aún los objetos hechos de plata (guau, ¿será verdad?).
No importa cuan poderoso sea el duende, ante un objeto de plata su poder disminuye ya que se le connsidere un “Metal Santo”.
¡Esa era la respuesta!, algo hecho de plata. Con eso seguro lograrÃa auyentar al duende. Mmmmmmmm, ¿pero que podrÃa ser?.
-¿Ah, es verdad?. Dijo Tobias.
-La réplica del Santo Grial hecha de plata que papá obtuvo en su viaje a Inglaterra.
Tobias se preparó para una batalla de astucia, recogió algunas monedas y objetos brillantes. Unos polvos que servian para irritar y por supuesto la réplica del Grial.
Llegado al sitio del pozo se divisaba la figura de una chica arrodillada y llorando.
-¿Qué te sucede?, ¿porqué lloras?.Pregunta Tobias.
-El duende, el duende me hizo algo. Le responde la chica con una voz sollozandora.
-¿Qué te hizo?.
-¡Esto!.
Tobias pegó un grito y se hechó para atrás, quedó algo shockeadoal ver que la chica poseÃa rasgos de duende. Unas orejas largas y punteagudas, una nariz de aguja y la cara verde.
-Te, te, te convirtió en una.
-Si, snif, le pometà que dijo que si no practicaba danzas árabes por un mes mi estio mejorarÃa con su magia, pero como me gustan mucho no me contuve y ahora me estoy convirtiendo en su esclava, snif.
Tobias no se aguantó mas, al ver todas las maldades del duende explotó y lo convocó.
-¡Gnaroc!, ¡se que estás ahÃ!. ¡Sal de una vez maldito cara de moco!.
Al instante una sombrá salfo frente a Tobias. Naturalmente, era Gnaroc, molesto por lo que le dijo.
-Joven irrespetuoso, Gnaroc furioso.
-Si si, vayamos al grano. ¡Quiero que anules tus hechizos y te vayas de aquà para siempre!.
-Jaja, joven gracioso, petición imposible, Gnaroc tedioso, joven irasible.
-!Ya basta!, mira tengo unas cuantas monedas y objetos brillantes, te los doy a cambio de que hagas lo que te pedÃ.
-Joven extraño, Gnaroc desconcertado. Pero Gnaroc, entiende, joven brillantes promete.
Tobias se acercó un poco a Gnaroc y dejó las monedas y objetos brillantes en el pasto. Luego Gnaroc las tomó muy complacido y le dijo:
-Gnaroc comforme, joven recompensado, Gnaroc otorga, premio adecuado.
Gnaroc chasqueó los dedos y del suelo salieron un par de manos hechas de pasto que atraparón a Tobias. éste intentó safarse pero eran mas fuerte que él.
-¡Maldito duende!, debà saber que no serÃas nada de fiar.
-Jaja, Gnaroc hacer lo correcto, joven necesitar disciplina, tiempo en casa,él necesita.
-Espera, ¿acaso piensas llenarme hasta tu pozo?
-Joven acierta, pero primero Gnaroc terminar sirvienta nueva.
Gnaroc se dirigÃa hacia la chica, planeaba convertirla en una duende por completo, ésta intentó huÃr, pero Gnaroc la tomó, pese a su apariencia era fuerte fÃsicamente. La chica
se movÃa tanto como podÃa pero era inútil, su destino estaba sellado. Mientras Tobias pensaba desesperado como salir de esa horrible situación. Pensó en voz baja:
-Cielos, ¿qué puedo hacer?, si no hago algo, esa chica, Otto y yo estaremos perdidos.A ver, los duendes usan la magia y son engañosos, tratan de hacer todo lo contrario de lo que quiere el humano.
¡Lo tengo!.
Tobias se llenó de valor, tomó aire y gritó:
-¡Gnaroc imbecil!.
Gnaroc giró rápidamente antes esa enorme falta de respeto.
-Si, ¡a t ite hablo nariz de pepino!. Te crees mucho con tus poderes mágicos, pero no lograrás arrebatarme mi mas preciada posesión.
-Joven mal, Gnaroc brillantes tomar.
-Te equivocas, yo poseo algo mucho mejor que eso, ¡pero jamás lo obtendrás!.
-Gnaroc interesado, joven inesperado.
Con la atención del duende, Tobias se arriesgó al todo o nada.
-Ni por todo lo que deseo te lo daré es mio y de nadie mas, nunca lo comparto, siempre está conmigo.
-Siempre con joven, Gnaroc responde.
Gnaroc soltó a la chica y saltó donde él, lo tomó del mentón y replicó:
-Joven sin tesoro, verle a Gnaroc cara de bobo.
-Jaja, si fueras tan poderoso como dices sabrÃas donde lo tengo, ¿verdad?.
Gnaroc se puso a observar detenidamente a Tobias y notó que en su bolsillo derecho se hallaba un pequeño bulto, sonriente y decidio lo contestó:
-Joven pasarse de listo, Gnaroc enseñará, pero antes de castigo, objeto tomará.
Rápidamente puso su garra sobre su bolsillo, tocó el objeto y lo sacó.
-Gnaroc venció, joven no aprendió.
-No Gnaroc, fÃjate bien lo que tomaste.
Gnaroc volteó para ver el objeto, y no fue otra cara que de pavor la que puso cunado vió que era uno hecho de…¡plata!.
-¡Aaarrrghhh, plata, malo para Gnaroc, joven engaña, Gnaroc acabado!.
Gnaroc se balanceó para atrás todo mareado y se arrodilló al piso. Su cuerpo empezaba tornearse gris. Mientras las manos hechas de pasto soltaron a Tobias, este salió
corriendo donde la chica y la tomó, mientras obseravaba como Gnaroc empezaba a desaparecer junto con el pozo.
-Al parecer has perdido Gnaroc, un duende el maestro del engaño probó una cucharada de su propia medicina.
-Gnaroc no entiende, si haber el detectarlo, joven serpiente, me has saboteado.
-No, lo hize todo bien, es cierto que los duendes pueden leer lo que siente el humano al instante, pero yo solo sentà que era mi tesoro puesto que mi apdré me lo herederó de su viaje a Gran Bretaña luego de su muerte, nunca sentà el hecho de que al tocarlo tu desaparcerÃas.
-Grrrrrrrrrrrrrrr, joven astuto, Gnaroc descuidado, él no pudo ser avisado.
Mientras Gnaroc ya casà habÃa desaparecido, solo se le veÃan unas pocas lÃneas, asà como el pozo, al último instante volteó nuevamente hacia Tobias y dijo:
-Pero joven no eminencia, no notar el peligro que rodea.
-¿A qué te refieres?. Contestó bruscamente mientras apretaba mas a la chica.
-Gnaroc sirviente del diablo, pero él noble, si tan solo joven notarlo, el mal en sus corazones…
Y mientras terminaba esa frase tan llamativa, Gnaroc y el pozo explotaron en miles de luces de colores brillantes y hermosas (lo cual prueba que él si rinde tributo a la naturaleza
pese a estar relacionado con el diablo).
Luego el dÃa se aclaró y la chica volvió a la normalidad.
-Muchas gracias por salvarme. Y esta vez ella le dió un fuerte abrazo.
- Fue un placer.
-Bueno es hora de irme, debo de practicar mi ocho horas diarias de danzas árabes.
-¿¡Ocho horas!?. Me parece mucho.
-Jaja, hablas como mamá, dice lo mismo, que no hago otra cosa, pero no me importa, seré una gran bailarina árabe.
La chica se fué y Tobias pensó:
-Cielos, si de verdad Gnaroc la castigó por eso tal vez no era tan malo. Quiero decir, ¿ocho horas solamente bailando?.
Luego regresó a su casa a descansar después de tal enorme proeza. Al dÃa siguiente, le preguntó a vecinos si tuvieron algún encuentro cercano con el pozo del parque Benavidez,
pero solo le dijeron que no hay ningún pozo en el parque. Al parecer al desaparecer Gnaroc, todos los recuerdos de gente que lo vió se esfumaron, quizá solo los que hicieron el
trato con el duende deben de recordarlo.
Pasó una semana y Otto volvió a la normalidad, su marca en la mano asà como la de su hermana desaparecieron, y obviamente reprobó su examen, pero no le importó,
él solo deseaba volver a montar la patineta y a divertirse.
Todo indica que ese duende se aprovechaba de las debilidades de los chicos para sacar objetos que a él le gusten, pero quizá si les hacÃa un bien alejándolos de sus vicios y
encaminándolos por una mejor dirección. Solo quedaba saber que significaba bien los objetos brillantes para él y si murió o volverá alguna vez.
Pero ya saba igual Tobias prefirió alejarse de lo sobrenatural y de los pozos, a partir de ahora solo saldrÃa a pasear y a hechar monedas en la fuente de la ciudad todos los
dÃas pidiendo que nunca mas haya un pozo en su vecindario.
-Además, el agua de la fuente es mucho mas limpio y puro que el de los pozos. Dijo riendo mientras saboreaba un barquillo de vainilla sentado en la banca del parque.
FIN
Ojalá les haya gustado. Nos leemos.:cool:
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